31.12.08
16.11.08
4.11.08
30.10.08
21 días
21.10.08
razón 25
19.10.08
las tardes de domingo nunca son lo que parecen
8.10.08
vida
Porque, a veces, las canciones nada tienen que ver con cómo nos sentimos y aún así nos erizan la piel, supongo que por lo que significan o significaron. Porque, a pesar de todo, también está bien de repente meterse un miércoles por la tarde en la cama a ver pasar las nubes a través de los cristales, a pensar, por las veces que no lo hacemos, en cómo sorprende la vida, en cómo Madrid es capaz de reinvertarte cada día, en cómo cambian los rumbos, en cómo se dispara el timón y la brújula deja de señalar al norte, simplemente porque no quiero que señale al norte.
Quizás soy feliz con tener a mi gente alrededor; porque mi hermana llega de clase contenta y nos vamos a hacer el tonto con Mariajo al parque de detrás; porque por dentro y por fuera de la verja hay columpios en los que casi rozo el cielo con la punta de los pies; porque el presidente del tribunal dijo que mi tesina era una muestra de amor a la literatura, al café y a Madrid y porque mi tutor estuvo allí para darme ánimos y después me mandó un correo para felicitarme. Por tantas pequeñas cosas. Sí, soy feliz, porque no necesito nada más. Porque confío en lo que tenga que venir. Porque sé que las cosas salen, antes o después.
Me gusta, me gusta esperar a la vida a pesar de todo.
Me gusta pensar en ti, ahogarme en ti, tenerte cerca, sentir tu lengua posada en mis labios y tus brazos cercando el no-espacio que resta entre nuestros cuerpos cuando me miras y yo te miro y no existe nada más. Me gusta perderme contigo en el Retiro bajo una sudadera y encontrarme en las calles de Madrid y que me digas que volverás en un viejo café de Lavapiés.
Quizás sigo perdida, quizás me gusta seguir perdida. Es otra forma de ver el mundo, ¿no?
2.10.08
de botoncitos
Pienso en todo esto mientras escribo en un portátil a punto de perder el pequeño hilo de vida-batería que le queda y tomo café. Estoy en la cafetería de la facultad de psicología, he acompañado hasta aquí a mi hermana. Es su primer día y esto me trae muchos recuerdos, tantos que miro absorta a mi alrededor como si todo fuese nuevo, sólo que, a diferencia del resto, yo veo otras caras y escucho otras conversaciones de hace tiempo. Recuerdo aquí mi primer día, el cosquilleo en el estómago que producen las cosas nuevas, recuerdo a Mónica, a Lucía, a Ana, a Yurena, a Marta, a Rodrigo, al chico argentino y pienso en la suerte que tuve y que tengo de conservar a la mejor gente de todo aquello. Pienso también en las veces que vine aquí a tomar café con Mariajo y Puri los viernes por la mañana mientras en la barra Diego y Emilio charlaban y yo buscaba a un chico rubio con la mirada, aunque nunca lo encontré.
Pienso en mi hermana y espero que sea aquí tan feliz como lo fui y lo soy yo. Pienso en el nuevo piso en el fin del mundo, en cómo hacer la presentación de la tesina, en nuevos temas para escribir, en qué hacer a partir del martes, en encontrar un trabajo, sea cual sea (cada vez tengo más claro que casi no me importa, no quiero vivir para trabajar, sólo trabajar para vivir), en nuevos viajes contra la crisis… Pienso en hipotecar unos cuantos cartones con que construirme una casita en el Retiro al lado de otra casita de cartones, pienso en mañana (hoy ya), en ti y en seguir sonriendo como lo hago ahora. Pienso en que sigo siendo feliz a mi manera, que después de todo es la que importa.
No, no creo que mi botoncito se rompiese de tanto usarlo.
.
19.9.08
somos agua dulce
16.9.08
Oh, can't you see what love has done?
14.9.08
12.9.08
séver led odnum im
cada vez lo tengo más claro... la vida es como un espejo
todo se ve del revés
es como aquello de 'si no quieres caldo, dos tazas'
o como aquello otro de 'a perro flaco todo son pulgas'
lo mismo da que da lo mismo
quiero emigrar a madrid... me quedo en leganés
cerca del metro... hay un paseo
no me gustan las urbanizaciones... pues esto se parece bastante
quiero vivir en un ático... es un tercero
no necesito un sitio con piscina y pista de pádel... toma piscina
es curiosa la vida... como un espejo
todo se ve del revés
/que todo se vea del revés no quiere decir que sea malo/
.
7.9.08
Besos de domingo
Besos sin prisas
(lunes)
Besos semiabiertos y semicerrados
(martes)
Besos boca-cuello
(miércoles)
Besos atribulados con extra de azúcar
(jueves)
Besos con sabor a mutualidad
(viernes)
Besos que juegan al escondite entre las sábanas
(sábado)
.
Besos de (domingo), besos entre paréntesis, besos que no acaben nunca, besos en torbellino, remolino de tu cuerpo, besos profetas de cataclismos, besos con sabor a quédate para siempre un ratito más, besos con abrazos, besos a golpe de sístole y diástole, besos con olor a ti, con sabor ti...
.
Besos tuyos...
.
.
6.9.08
Besos de sábado
Besos que juegan al escondite entre las sábanas
Besos que recorren tu cuerpo remolones
de arriba abajo, de abajo arriba
Besos, besos y más besos
Es sábado
Besos dulces contra el mareo
Besos tranquilos contra el estrés
Besos en el cuello
Besos de memoria
.
5.9.08
Besos de viernes
Besos con sonrisa cómplice
Besos de reojo
Besos boca arriba y boca abajo
Besos del derecho y del revés
Besos con sabor a MUTUALIDAD (de seguros)
casi a mañana de sábado
Besos que saben a ti
.
4.9.08
Besos de jueves
Besos lentos
Besos agotados,
por eso, besos con extra de azúcar
Besos atribulados
Besos que rozan la locura
porque quieren ser besos de viernes noche
.
3.9.08
Besos de miércoles
Besos boca-cuello
Besos invisibles
Besos unidireccionales mientras te observo en silencio
Duermes
Besos ojerosos
Besos de soñar más que de haber dormido
.
2.9.08
Besos de martes
Besos casi de lunes aún
Besos madrugadores
Besos semiabiertos y semicerrados
Besos que se pierden entre excusas
para seguir en la cama durante un beso más
.
1.9.08
Besos de lunes
Besos resacosos, cansados y somnolientos
Besos con sabor a nesquick
Besos al son de un lápiz de ojos
Besos pausados
Besos sin prisas
Besos en el cuello, en la cara, en la espalda
Besos perezosos
Sólo es lunes, la semana es larga y a nadie le importará que lleguemos tarde...
.
31.8.08
Tables, they turn sometimes
- ¿Qué?
- El camino de vuelta
- ¿Es curioso el camino de vuelta?
- Sí… Bueno, no éste… Todos los caminos de vuelta, supongo
Ella le miró interrogante
- Me refiero a que, a pesar de ser el mismo que el de la ida, siempre es diferente
Ella no acertó a preguntar por qué y él no supo explicárselo.
A ella le parecía todo más o menos igual. La tarde-noche seguía siendo apacible, los coches paraban en los semáforos en rojo, había varios grupos de viejecitos sentados en los bancos del paseo y los turistas se hacían fotos en la plaza de Colón. Exactamente igual que a la ida, sólo que más tarde y con rostros distintos. Habían charlado durante horas en una mesa del Café Gijón. Ella le había contado historias de viejos cafés, del Madrid de Valle-Inclán, de Galdós, de Frascuelo y el Lagartijo, de la Duquesa y él, sus planes mientras garabateaba en el reverso de un billete de autobús.
Lo pensó detenidamente mientras esperaban para cruzar la calle.
Su dibujo también tenía un camino
30.8.08
29.8.08
Y mira que me jode, pero me rindo
Estoy harta de cargar con mochilas que no son mías
Quizás debería ser más fuerte, pero es un hecho que no lo soy
Estoy cansada
Me duele la cabeza
Tengo los ojos hinchados
Hace semanas que no duermo
Me siento estúpida
Vivo enclaustrada
Y, además, ya he perdido demasiado tiempo
Ingenua
Miro hacia arriba
Confío siempre en encontrar un camino adecuado
Sé que tengo los besos y abrazos que necesito
Y sigo repitiéndome a mí misma aquello de
"no importa, de peores hemos salido"
Intento no perder la sonrisa
Pero estoy agotada
y hasta aquí llego
Es bonito lo de ser capaz de nadar contra la corriente
pero yo no tengo fuerzas,
no soy capaz
y la suerte no me acompaña (casi) nunca
Necesito perderme del mundo
Tengo muchas ganas de ir a París
(quizás en otoño me escape)
Quiero subir a lo alto de la Torre Eiffel,
sentarme en el suelo
y cerrar los ojos...
.
27.8.08
24.8.08
efecto dominó
19.8.08
conmigo misma... que es casi lo mismo que sin mí
Sin prisa y casi sin aliento
Caminando despacio
Apareces como siempre con las manos en los bolsillos y arrastrando los pies
Justo a tiempo para enfriar un café recién hecho
Con tus manos abrazando la taza
Soplo a soplo
Beso a beso
Y me hablas de la vida
Del futuro
De la inconsciencia
Y te crees el pesimismo de Schopenhauer como una verdad matemática
Y abres un libro cualquiera por una página cualquiera
Y lees un fragmento cualquiera
Y te empeñas en tomarlo como una señal, pero no una señal cualquiera:
“Sólo la felicidad podía venir de la inconsciencia y de la locura”
Y te conviertes en acróbata sin licencia
Y haces malabares sobre un cuerpo desdibujado
Y empieza a no importarte la gravedad
Ni las caídas
Ni los golpes
Sólo subir y bajar en el tiovivo que forman los pliegues de su piel
Sólo dormir al compás de los movimientos de su corazón
Sístole-diástole, sístole-diástole, sístole-diástole
Sólo acunarte en el hueco de su espalda
Mantener el equilibrio
Y yo te observo desde lejos
Tan arriba
Tan lejos de mantener los pies en tierra firme
Y te veo balancearte sin red
Y casi sin miedo
Y pienso que te ha poseído la locura
Que quizás ahora seas feliz
.
16.8.08
desvaríos varios
Aún no he contado nunca las veces que desvarío al cabo del día, pero probablemente sean muchas, tantas que a las conscientes hay que sumar las inconscientes, las buscadas, las irremediables, las inevitables, las que se prestan a ello y hasta las que no. Sí, muchas es un número que se acerca bastante. Y ahora que caigo en la cuenta creo que tampoco sé muy bien cuál es el significado exacto de la palabra, si es que las palabras tienen un significado exacto, cosa que dudo, por mucho que los académicos se empeñen en ganarse el pan con ello. Lo pienso detenidamente, curiosa forma de vivir, inventando utilidades, nombres y referencias para cosas que no existen o que si sí existen, son tan arbitrarias que podrían ser de otra manera y no cambiaría nada. Menos mal que a doble golpe digital (de dedo y de tecnología) la señorita RAE viene presta a echarme un cable, siempre tan cumplida, tan dispuesta, y esta vez hasta me gusta lo que dice primero: “Delirar, decir locuras o despropósitos” y me lo quedo (yo soy mucho de quedarme sólo con la parte de las cosas que me interesa, egoísmo, supongo, aunque prefiero llamarlo supervivencia). No sé si a alguien más le pasará, pero, por lo general, lo que esta señorita me dice acerca de las palabras no me acaba de convencer nunca y eso que lo utilizo siempre como arma arrojadiza en las conversaciones. Supongo que es cierto eso de que asignar significados, al igual que pasa con los calificativos, es cercar a las palabras, ponerles una barrera no-física infranqueable. Eso o que simplemente se desgastan y llega un momento en que ya no dicen lo que dicen, sino todo lo contrario o algo diferente. Pero hoy eso importa poco, porque lo de delirar me ha gustado, me pongo el cerco y me lo aplico. Y viene la señorita RAE y me dice que delirar es “Desvariar, tener perturbada la razón por una enfermedad o una pasión violenta” y me pregunta si estoy segura de que deliro. Y yo ya no lo sé, porque en el cole me enseñaron que no se puede definir una palabra utilizando la misma palabra en la definición. Si desvariar es delirar y delirar es desvariar, creo que sigo sin saber qué es lo uno y qué es lo otro. ¿Será que tengo perturbada la razón? ¿Tener perturbada la razón es lo mismo que estar loco? Porque en ese caso, el mundo es maravilloso.
Te dejo
Que borres el frío de mis brazos a base de los abrazos que quiero darte
Soy impertinente
Y me empuja tu mirada
Acera tras acera
Tras una curva inesperada que termina en infinito
Justo donde sólo llegan nuestros besos
Una de esas noches que comienzan y nunca sabes cómo acaban
Sí, lo sé
Hay seres humanos imprescindibles en determinadas situaciones
Como tú y como tú y también como tú
Puede que, incluso, como yo
El mundo es un puto milagro
Pero, a veces, viene con advertencia de despedida
No te vayas nunca, no te muevas, no cambies, permanece siempre, justo como estás ahora
14.8.08
13.8.08
títeres, ¿de qué o de quién?
12.8.08
madrugada
11.8.08
buenos días
10.8.08
camión de mandarinas
Nací, pasaron unos años de los cuales no recuerdo nada, aunque dicen los estudiosos que te marcan la vida. Después estuve jugando al LEGO unos 7 años. Un niño ideal. Después estuve otros 5 años jugando al ordenador intensamente, hasta que desperté y empecé a tocar la guitarra, salir, beber, enamorarme, ser heavey, luego grunge, luego popero, y de momento, mensO.
Hoy copio y pego de nuevo*, porque me encanta esta autobiografía.
Porque es como mi: "No hay más de lo que ves"
.
*http://www.elmenso.com/
Lo encontré de casualidad, porque anoche me acordé de esta canción.
Por las historias que no hablan de amor.
http://www.youtube.com/watch?v=9Nge-EfdskQ&feature=related
.
8.8.08
perdidos
Experiencia vivida a las doce horas treinta y seis minutos de la madrugada del miércoles.
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7.8.08
27 años
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6.8.08
5.8.08
4.8.08
3.8.08
2.8.08
1.8.08
30.7.08
y tú, ¿qué estás esperando?
.
29.7.08
regresiones
28.7.08
25.7.08
23.7.08
22.7.08

O lo que inventamos.
Probablemente por eso te sigo echando de menos a veces y a pesar de todo. O puede que aún algo te quiera y esto de la fragilidad y la maleabilidad de la memoria no sea más que una excusa.
Excusa o no, invención o no, mentiras o medias verdades, el caso es que tardes, noches como ésta en las que deseo los cambios que hayan de venir con todas mis fuerzas me acuerdo de ti, de los besos que nunca dimos, de los bocadillos de tortilla de patatas, de las miradas cómplices, de las ciudades en las que casi nunca sucede que alguien te diga que te quiere… y me pregunto si todo eso existió o es sólo un engaño de mi mente.
.
21.7.08
20.7.08
15.7.08
Cama para uno [part XVI]
14.7.08
Cama para uno [part XIV]
Generalmente, se trata de deseos que, por una razón u otra, no dependen de nosotros, sino de otras personas y que tienen que ver con eso que algunos llaman el alma. Esos deseos necesitan una ayuda exterior para salir y dejar de autocrearse y autodestruirse una y otra vez. Es como si la taza fuese una muralla. Los deseos están presos en ella y lo más que pueden hacer es girar de adentro afuera y de afuera adentro. ¿Pero qué pasa si esa taza se rompe? Los deseos se desparramarían por la mesa. Sólo así, con esa ayuda externa que haga caer el muro, serían libres.
Lo único malo de todo esto es que no siempre la taza se rompe.
Pensó que lo mejor sería irse a casa. Vivía relativamente cerca de Lavapiés y la noche parecía apacible, así que decidió ir andando. Por el camino haría cábalas y lanzaría piedrecitas para que, si él se decidía a volver, las fuese recogiendo y no se perdiese. Pagó los cafés y salió. La ausencia del sol había suavizado un poco la temperatura, aunque del asfalto subía un calor ahogadizo que le hacía desacompasar su respiración. Recordó la historia de la chica de la maleta marrón mientras cruzaba las calles. Imaginaba una cama para dos, con interminables desayunos los sábados por la mañana, una cama para dos en la que la rutina nunca permitiese que faltasen los besos de buenos días ni los besos de buenas noches, una cama para dos… Le hacía gracia sorprenderse pensando en él de aquella manera y no saber contestarle a una pregunta tan simple como ¿quieres? No creía que estuviese enfadado. Probablemente se habría marchado porque no tenía más que decir. Ella era consciente de sus miedos, todo el mundo tiene derecho a tener miedo, pero su huida no había ayudado a despejarlos.
¿Tan difícil hubiese sido decirle que las historias de amor como la que él contaba siempre terminan bien?
tráfico de sueños

13.7.08
12.7.08
sábado

Lo sé porque lo dice Javier Lorenzo. Más bien él lo escribió antes de ayer, la gente pudo leerlo ayer y yo lo hago hoy. No me apetece bajar a buscar el periódico, algo que casi todo el mundo hace un sábado cuando va a comprar el pan o viceversa. Pero yo, cuando estoy sola, como es el caso, no compro pan, con lo cual bajar al quiosco se convierte en un acto totalmente intencionado que esta mañana no me apetece en absoluto. Así que desayuno con los periódicos de ayer, con inmigrantes que vienen en pateras y que han perdido a sus bebés por un sueño que no sé si, antes ya de la tragedia, merecía la pena, con Judith R. Cohen, con el presupuesto que se dedica a luchar contra la violencia de género…
Con eso y con Millás, que hoy, casi como siempre, me da qué pensar. Dice, mencionando a T.S. Kuhn y La estructura de las revoluciones científicas, que “mientras no hay un paradigma de recambio conviene funcionar con el antiguo, aunque se sepa erróneo” y lo aplica a la retirada del crucifijo en las tomas de posesión de los ministros, a las bodas por la Iglesia. Yo me pregunto si eso también me servirá contigo. Si así funciona el amor.
Pero reflexionar acerca de esto supone, como bajar al quiosco a buscar el periódico, un acto intencionado que hoy tampoco me apetece. Después de todo ni soy de grandes reflexiones ni de leer los libros de instrucciones. Dicen que las cosas importantes de la vida no tienen diez pasos en cadena de montaje.
Y ya ves, nunca me gustó salir de un bar y que ya fuese de día. No se me ocurre un lugar mejor para amanecer que contigo entre las sábanas una mañana como ésta.
11.7.08
el equilibrio es [im]posible
.
Al contrario de otra manera…
Es la frase con la que me ha definido mi hermana este mediodía por teléfono. Me pregunto si el hecho de llegar estas palabras que, a priori al menos, no tienen sentido a través del cable cambia la perspectiva. De hecho, me pregunto qué ha querido decir exactamente, pero ni ella sabe explicarlo. Así que hemos convenido que sí, que puede ser cierto, que soy al contrario de otra manera, pero que hay que definir claramente el concepto antes de irlo soltando por ahí a la ligera. Bueno, esto último lo he decidido yo, lo de definirlo, porque mi hermana se cansó enseguida de discusiones semánticas que no le aportan nada, máxime cuando tenía delante un plato de garbanzos, y pasó el auricular a mi padre.
Mi padre es un tipo que (casi) siempre está de buen humor, al que le encantan los niños y que adora a su familia por encima de todo. Y cuando digo familia es familia, así en el sentido más amplio de la palabra. Que de repente aparece una sobrina nieta de mi abuela que en el año pum hizo no sé qué cosa… pues de la familia… que el que aparece es un primo segundo o tercero o cuarto que cuando era joven siempre iba al pueblo en verano (a comerse la matanza, dicho sea de paso, que en los pueblos antes –y ahora- de buenos eran tontos), pues de la familia. La verdad es que a mí esas cosas me repatean bastante, porque la gente de fuera, ‘los madrileños’, adjetivo con el que de forma genérica se califica a todo bicho viviente, vivan en Madrid, en Barcelona o en Valencia, que aparece en el pueblo en verano, se aprovecha muy mucho de la buena voluntad de la gente de los pueblos. Antes y aún. El caso es que todo lo malo que en agosto sucede por allí tiene un culpable claro: que el agua llega con menos presión, culpa de los madrileños; que el microondas no calienta el café como debiera por las mañanas porque también la luz se resiente, culpa de los madrileños; que los currantes no pueden dormir por las noches porque todo el mundo se sale a la calle a tomar el fresquito y a charlar, culpa de los madrileños. Y todo cierto, eh? El problema es cuando vas a tu casa (o la que creías que era tu casa) y te quejas de los madrileños, de la luz, del agua y del ruido de las noches y van tu padre y tu hermana y se ríen en tu cara mientras te recuerdan que tú eres otra de esos madrileños usurpadores de agua, luz y descanso en verano. ¡Lo que hay que oír!
Así que no me queda otra. Ahora, además de ameba simple, desorientada, despistada e inestable, soy al contrario de otra manera y desarraigada. O madrileña.
Visto lo visto, va a ser verdad lo de que el equilibrio es imposible
10.7.08
9.7.08

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Por eso me gusta esta foto. Porque guarda secretos que nunca conoceremos si no los imaginamos. Por eso y porque está hecha cerca de Atocha, delante de un café en una mesa para tres y en medio de historias de hace tiempo. Recuerdo que atardecía y que llovía, que Mariajo habló de Diego en algún momento y Puri de su chico y de la primera noche que durmió en su casa. Hacía meses que no nos veíamos y la vida había dado varias vueltas de campana. Conozco a Puri desde hace más de una década, desde Navalmoral y la residencia de secundaria. Por aquel entonces le gustaba mi primo. El último recuerdo que tengo de ella allí es en la estación de autobuses antes de venirme a Madrid. Ella se fue primero. Mi primo estaba demasiado borracho. Lloraba. Ahora Puri también es periodista y se mudó a Madrid. Mi primo vive y trabaja en Cáceres, tiene la misma novia desde poco después de aquello y fue papá hace año y medio.
Es curioso cómo funciona la mente para encadenar casualidades que nos empeñamos en que no lo sean. En estos días de Sanfermines y toros, pienso en Ilde y en los sueños, en la pasta de la que están hechos. Recuerdo una clase de primaria en un cole de un pueblo tan pequeño en el que soñar con ser torero era tan complicado como soñar con ser un gran futbolista y jugar en el Real Madrid. Cumplir sueños es complicado. Pero parece que determinados sueños en determinados lugares se hacen imposibles.
Han pasado muchos años de aquella clase. Me pregunto si la vida de aquellos niños se parece en algo a sus sueños.
8.7.08

En realidad, creo que ese espejo es un cristal. Porque ambos podemos vernos, aunque yo sólo vea mi reflejo y tú el tuyo. Porque cuando pongo la mano en él, imagino que la tuya está al otro lado. Porque cuando apoyo la frente en él, siento que me das el último beso del día, tu beso de buenas noches.
Ya ves, los reflejos es lo que tienen. Son inverosímiles, impredecibles, juguetones. A veces, se mezclan con vestidos de mil colores en los escaparates de la Gran Vía, se confunden entre libros y flores en las calles de la Latina, se esconden detrás de las ventanas de los pisos que dan a la calle en Lavapiés, se camuflan entre los cachivaches de las tiendas de todo a cien o entre las botellas de un café cercano a Atocha.
Cada uno puede interpretar el suyo a su manera. A mí me gusta sentir el tuyo al otro lado del espejo. De nuestro cristal.
7.7.08
las mil y una noches
6.7.08
dormir[soñar]dormir
¿Quién lo sabe?
Dormir para soñar quizás.
¿Pero por qué soñamos? Seguimos sin saberlo, ni por qué ni cómo ni si es necesario. Y aún así, hay cientos de teorías que intentan explicarlo.
Las científicas se limitan a investigar algún correlato de los sueños sin ir más allá. Parece que existen ciertos fenómenos nerviosos que acompañan a algunos sueños, conocidos como periodo de sueño de ondas rápidas o de movimientos oculares rápidos o sueño REM. Durante las fases de sueño REM (cuatro o cinco de aproximadamente media hora cada noche y que unas veces van acompañadas de sueños –ensoñaciones– y otras no), nuestra corteza cerebral muestra una actividad muy parecida a la que ocurre cuando estamos despiertos, pero todos nuestros movimientos, menos los de los ojos, están completamente inhibidos. Si a una persona se la despierta en esa fase del sueño, casi siempre nos dirá que estaba soñando y será capaz de contarnos su sueño. Por el contrario, si se deja que la persona pase a las siguientes fases de sueño, casi nunca será capaz de recordar qué había soñado.
Pero existen otras teorías, sin base científica alguna, que hablan de la interpretación, del significado y del poder de los sueños y sus influencias sobre las personas.
Hay, incluso, quien los ha clasificado. Así, existen sueños fronterizos, los que tenemos momentos antes de perder la consciencia y dormirnos y que, normalmente, están relacionados con las actividades diaria y no tienen ningún carácter predictivo; existen sueños de reajuste, producidos a causa de agentes físicos externos, como golpes, roces o incluso calor excesivo; existen sueños de satisfacción, en los que se realizan los deseos que tenemos en la vida real y gracias a los cuales somos capaces de mantener el equilibrio mental y aguantar todo lo que nos ocurre; existen sueños de satisfacción intelectual y existen sueños premonitorios.
Esta noche he vuelto a soñar contigo.
4.7.08
[ego]blog II
Pero me encantan los perros y los huevos fritos y la ensaladilla de mi abuela y el pescado y la tortilla de patatas y las crêpes de mi mami y el marisco y…
No me gusta demasiado el jamón ni el vino ni suelo comer pan
Quiero vivir en el centro
No me entusiasman las afueras ni los chalets adosados ni las urbanizaciones con seguridad
Me quedo embobada mirando las luces de los coches cuando espero en la acera
Antes siempre viajaba en tren
Ahora, en coche
Tengo el carnet hace más de seis años, pero odio conducir
En la ducha alterno gel de chocolate con gel de café
Tampoco tengo una colonia o un perfume favorito
Odio la hipocresía y los comentarios que no vienen a cuento y pueden hacer daño
No soporto ver llorar a alguien
No me van los falsos cumplidos
Cambio de humor constantemente
(puedo ser la persona más feliz del mundo o la más nostalgicona de un segundo a otro)
Soy inconstante, despistada, más o menos [des]ordenada y dispersa
Más simple que una ameba, ;)
Carlos dice que asiste a los próximos cinco años de mi vida con mucha expectación
(casi tanto como en un culebrón)
Mi padre quiere que encuentre un trabajo fijo en el que gane mucho dinero y que me compre una casa
Mi abuela que me busque un novio serio y me case ya
Y mi hermana que tenga un bebé
Nunca tengo nada claro, pero tampoco gasto tiempo pensando
Quizás por eso estoy haciendo un doctorado sin haberme planteado en la vida dar clases ni nada que se le parezca
Quizás por eso empecé a estudiar unas oposiciones: Auxiliar de instituciones penitenciarias
Nunca doy demasiadas vueltas a las cosas
(“si un problema tiene solución, para qué preocuparse… y si no la tiene, para qué preocuparse)
Cuba y Buenos Aires son destinos pendientes
Y me perdería contigo donde tú quisieras
ego[blog]
Caminar descalza
En los centros comerciales ando arrastrando los pies
Soy adicta al café, al chocolate y a los dulces en general
Si existe un recuerdo, seguro que está en mi mente
(aún me quedan muchas cosas por olvidar)
Pero soy rematadamente mala para los nombres de la gente y para las fechas y para los números de teléfono
Y para los juegos de azar y de mesa y de campo y de pista…
Me muerdo las uñas, el labio inferior si pienso en ti y sacudo la cabeza cuando quiero olvidar
Me falta el gen de los idiomas
No tengo pensamiento científico
(ni científico ni de otro tipo)
Me dejo llevar… la vida es más fácil cuando no nos la complicamos
Creo que todo sucede por algo y que todo pasa
No creo en los horóscopos, pero dicen que soy una piscis de manual
No tengo color favorito, ni actor favorito, ni cantante favorito, ni escritor favorito, ni película favorita, ni libro favorito
Estoy enamorada de Madrid
Soy cabezota, orgullosa, independiente e impulsiva
(será por eso que me toca arrepentirme tantas veces)
Con los años me vuelvo más vergonzosa y cada vez creo más en eso de que para hablar hay que mejorar el silencio
No me gusta dar consejos, porque no me gusta recibirlos
(algo parecido me ocurre con pedir perdón)
Tampoco me gusta que me den las gracias
Guardo todo tipo de papeles escritos en horizontal y vertical
(pero sólo una vez escribí un diario)
Cuando me aburro en clase, hago dibujitos en los márgenes de los apuntes
Sólo entre mi gente, sale mi vena payasa
Siempre miro a los ojos
Cuento a mis amigos con los dedos de las manos
Me cuesta decir ‘te quiero’, pero más olvidar después
3.7.08
Carta [a mi abuela]
El martes te eché de menos. Mucho.
Era tu casa, tus flores, tus sillas, tu patio, la misma puerta, los mismos muebles, el mismo olor, casi la misma gente. Tu cumpleaños. Pero tú no estabas. Ya hace tiempo que no estás, pero yo sigo sin acostumbrarme, sin poder contener las lágrimas cuando pienso en ti, sin hacerme a la idea de que, a veces, las pérdidas duelen más de la cuenta, de que el tiempo no lo cura todo ni te hace olvidar. Por mucho que pasen los años, por mucho que hayan pasado ocho. Recuerdo tu sonrisa, tus ojos claros, tu pelo blanco, tus besos, tus consejos, tus bocadillos de galletas y jamón york, tus huevos fritos con patatas y salchichas… y lo echo de menos.
Han pasado tantas cosas y casi todo sigue igual. Bueno, parece que tenemos nueva integrante en la familia. Quién te lo iba a decir, ¿verdad? Anoche eran cuatro las parejas, cuatro los hijos y cuatro las nueras. Y todos son todo lo felices que merecen. O quizás uno nunca es tan feliz como merece. Toné sigue con Leticia y parece que les va genial. Ella está ahora en Londres, acaba de terminar la carrera y él está estudiando las oposiciones. A Rocío la vi hace un par de días. Acaba de volver de California, hacía mil años que no la veía, pero sigue igual que siempre. Sandra estudia en Cáceres y Rafa está trabajando en el pueblo y ya tiene novia. Steve está acabando la carrera, tiene alguna pendiente para septiembre y sigue siendo el mismo ‘niño’ inquieto de siempre y Dolores anda dando vueltas a qué quiere estudiar y dónde. Si la vieras… Y yo tampoco he cambiado mucho, tengo los mismos pájaros en la cabeza que siempre, sigo sin saber qué voy a hacer con mi vida, pero soy feliz, porque, de momento, no hay nada que me haga perder la sonrisa.
Sé que estás ahí, en algún sitio. Sé que esa estrella que se enciende cuando las cosas se ponen feas está ahí por algo. Y eso me hace sentir mejor.
Te quiero.