31.7.06
_la historia de mi vida (Miguel Gila)
30.7.06
_ayer, pasado, mañana

Ayer, pasado, mañana
Tal vez el siglo que viene
Lejos de ti
29.7.06
_sombrero hongo y palabras incomprendidas

27.7.06
_la insoportable levedad del ser

Y, si quieres llorar, te hago reír (y, si quiero reír, me haces llorar)
25.7.06
_diario de a bordo (día 2)
Presiento que este post también tendrá más de 3 párrafos (y mire que intento seguir sus consejos de experto) pero haga un último esfuerzo, tómelo como si fuese uno de esos mails que tiempo después reconoció no leer y procure acabarlo. Creo que después de tanto tiempo de quejas sabe que soy persona de pocas palabras. Esto no significa que no tenga nada que decir, sólo que lo hago mejor escribiendo...
Bueno, hoy, como no podía ser de otro modo, toca Inforpress. Creo que mi cara no engaña a nadie: tenía ganas de acabar... necesitaba acabar ya. Mentiría si dijese que me da pena. Vosotros, los que leeis esto y los que no, habéis sido testigos, pasivos y activos, de lágrimas, mañanas de mal humor, comidas desesperadas y charlas, en este o aquel mundo, sobre mi desánimo y mi desesperación. Lo que más me duele es lo que esta dichosa oficina ha conseguido cambiarme. Hasta casi hace que pierda mi sonrisa perenne. Pero bueno, aquí acabó. Como alguien me dijo hace poco: "Todo tiene un principio y un final... hasta las canciones y lo que marcan. Hasta Comala", a pesar de que esto no lo fue nunca...
Antes dije que no me daba pena. Incluso me paré a pensar qué me llevo de bueno y me sorprendió darme cuenta de que nada, cuando trato siempre de hacer lo contrario. Pero claro que me da pena y claro que me llevo algo, un tesoro más valioso que las bases de datos, los contactos o el (nulo) aprendizaje: a mis dos escuincles, a mi Pauly y a mi chico favorito.
Lo sabéis todo. Lo que os quiero, lo que os voy a extrañar... No sé si os lo he dicho suficiente, pero ahí va de nuevo: GRACIAS. Por todo. Por las terapias de grupo, por los chistes, por las adivinanzas, por la complicidad, por el ánimo, por las sonrisas, por las palabras, por los textos de Chile, por los chicos de Javi, por las mañanas en las que hicimos de "Celestina" y emparejamos al máster, por compartir conmigo cada situación, cada 'secreto', cada problema... y, claro, también por las risas (o acaso no os acordáis del día en que a Alguien 'sin querer' se le olvidó subir el portátil de Alicia).
Se me acaban las palabras y siento que me falta mucho por deciros. Habrá ocasiones. No veremos en cualquier lugar del tiempo (que diría Calamaro).
Y GRACIAS también al resto de personas que han sufrido esta aventura mía: no doy nombres, sabéis de sobra quiénes sois. Me los ahorro, además, porque este post no es más que mi pequeño homenaje al "trío LaLaLa", que, a pesar de lo que se pueda pensar, no se separa aquí...
Os quiero mucho
22.7.06
17.7.06
_bajo Madrid
16.7.06
porque un día decidí quererte y al siguiente me di cuenta de que debía haberte olvidado ya
Sus pupilas contaban historias para no dormir, provocando las ojeras que le sobran a mis ojos, un día después de lo que el viento se llevó. Y cuando bajo de la luna al disco duro de roer, con el sueño del revés y un futuro sin mañana, lloro lágrimas de plástico azul, rodando por la escalera, lágrimas de plástico azul, con sabor a despedida… porque creo que soy la mujer invisible que una noche soñó un imposible parecido al amor.
Como si llegaran a buen puerto mis ansias, como si hubiera donde hacerse fuerte, como si hubiera por fin destino para mis pasos, como si encontrara mi verdad primera, como traerse al hoy cada mañana, como un suspiro profundo y quedo, como un dolor de muelas aliviado, como lo imposible por fin hecho, como si alguien de veras me quisiera, como si al fin un buen poema me saliera… una oración.
Cansada de los besos que no me dabas, líbida por exceso de sangre fría, desanudé los nudos que amordazaban la boca del embudo de la alegría. Porque invertir en latas de sopa boba es como barnizar el propio ataúd, te hubiera dado más de lo que me robas…
Pero cuando se nos sube a la cabeza la espuma de una tristeza crepuscular, el óxido de los días, las utopías con hielo, el azul galimatías del cielo según san Juan, no hay más que decir… y bla, bla, bla… llueve sobre mojado y después de llover, un relámpago va deshaciendo la oscuridad con besos que, antes de nacer, morirán, porque ni yo mato por celos ni tú mueres por mí. Y pobre aprendiz de brujo, que escupe al firmamento y se despierta tirado en la cuneta, a dos leguas de El Café, con una maleta al hombro llena de escombros y un bollo de pan de ayer. Cuando no queda nada ya mejor que la lluvia y entrar en cualquier bar y pedir un Martini (a falta de un barril de cerveza que mata de sed) y volver a largarse sin haberlo pagado y odiar a las parejas que salen de los cines. Las siete de la tarde, quisiera estar borracho… y cantar siete notas empapadas de alcohol, campanadas en el fondo del mar, carcajadas que me hicieron llorar… y bailar el vals de la tristeza más triste del mundo, la pereza de los vagabundos, el rompecabezas que no terminé. Y olvidar la liturgia de las despedidas, la bala perdida que viene por mí, la nostalgia que amarga la huida, la banda sonora de lo que viví, ayudada por la canción de los buenos borrachos que, de madrugada, vuelven al hogar… La canción que se canta al oído, la canción que no quieres oír, cuando, en el olvido, pienso en ti…
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido… cuerpo a tierra, saluden, media vuelta, de frente, firmes, alto, descansen, carguen, apunten, fuego… porque ¿de qué voy a lamentarme?, bulle la sangre en mis venas cada día al despertarme, me gusta resucitar, a quien quiera acompañarme le cambio versos por penas, bajo los puentes del Sena, de los que pierden el norte, se duerme sin pasaporte y está mal visto llorar… Y en Comala comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Así que, desafiando el oleaje, sin timón ni timonel, por mis sueños va ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje, luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un no te quiero querer. Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar... cuando busco un encuentro que me ilumine el día y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden…
Ya sabes, si te animas, vivo en el número siete, calle Melancolía… tengo estufa, dos gatos y tele en color; un manual para héroes y canallas y medio par de zapatos de clown.
15.7.06
_desde mi ventana...

12.7.06
_hoy dice el periódico...

11.7.06
_alimentando rumores infundados

Si quieren saber qué es el Amor, no acudan al diccionario, ni lean tediosos tratados filosóficos; no busquen novelas de Corín Tellado, ni siquiera escuchen música. Paren en seco en este mismo momento, sientan un segundo el silencio, cojan tanto aire como puedan y... miren a la persona que tienen ahora mismo a su lado. Sí, la que les observa desde el sofá con cara de no saber qué les pasa, la que les espera en la próxima estación, la que les aguarda allende los mares o, simplemente, la que guardan en su cabeza porque no ha podido o no ha querido estar ahora mismo sentada en ese sofá. Ahora, cierren los ojos. Verán que recuerdan con nitidez fotográfica cada uno de sus gestos, cada palabra, cada olor, cada situación y cada beso, los que se dieron e, incluso, los que no. Si, de repente, sienten que un escalofrío recorre su piel, lo reconocerán de inmediato. Es el Amor. Si son afortunados, en este mismo momento deberían haber dejado de leer esto y estar besando unos labios o mandando un "te quiero" a cualquier rincón de este planeta...
10.7.06
_chagall
9.7.06
_una vieja estación
8.7.06
_desde el cuarto de las escobas

Aquí seguiré montando en globo, caminando Madrid de noche, callejeando... Aquí "comenzaré esa novela que siempre quedó en el tintero, retomaré mis clases de guitarra, plantaré el árbol (sabiendo que esta vez no será un sauce llorón, sino un abeto -el misterio-) y compraré el lienzo en el que pintarlo todo. Creo que para entonces me seguiré acordando de ese personaje que puso 'patas arriba' mi vida con su sonrisa y puede, incluso, que sean sus ojos los que queden reflejados en el cuadro. Espero, para entonces, haber dejado atrás este vacío"...
Dice Mario Benedetti que "no podemos llegar a ser vanguardia de nada ni de nadie, ni siquiera de nosotros mismos, si irresponsablemente decidimos que el pasado no existe". Por eso, para cuando regrese, con su vacío, su nostalgia salada, su añoranza eterna y sus recuerdos, aún me quedará mi mundo paralelo, ese que nunca pude acabar de parar y que sigue dando vueltas, aunque más despacio. Ese que sólo conocen los que algún día creyeron en Nunca Jamás. También allí os espero, proque allí será donde os necesite.