5.9.07

fragmentos de cuadernos y hojas sueltas

La confesión y la mentira son una misma cosa. Para poder confesar, se miente. Lo que uno es, no puede expresarse, pues eso se es sin más; sólo se puede comunicar lo que no se es, o sea, la mentira. Sólo hablando a coro puede haber una cierta verdad.
KAFKA